sábado, 16 de junio de 2007

LAPIDACIONES EN IRAN.

Esta es una breve descripción de los casos de seis mujeres y un hombre que en estos momentos están bajo el riesgo de morir lapidados:

KHAYRIEH. Según informes, sufría violencia a manos de su esposo. Fue condenada a morir lapidada por adulterio. Khayrieh ha expresado: «Estoy lista para ir a la horca, pero no deben lapidarme. Podrían estrangularte y morirías, pero es muy difícil soportar que te arrojen piedras a la cabeza».

KOBRA. Según parece Kobra fue obligada a ejercer la prostitución por su esposo, heroinómano que la trataba con violencia. Tras recibir una brutal paliza, Kobra contó a uno de sus clientes que quería matarlo. Tras el asesinato del marido, el cliente --también acusado de asesinato-- fue condenado a muerte, pero ha sido indultado por la familia de la víctima, a la que pagó una indemnización o diyeh (dinero de sangre).

IRAN. Cuando la policía la interrogó en relación a un homicidio, confesó, según los informes, haber cometido adulterio con el hijo de los vecinos. Posteriormente se retractó de la confesión. A pesar de las apelaciones de su abogado, el Tribunal Supremo confirmó su sentencia en abril de 2006.

SOGHRA. Fue condenada a lapidación por adulterio y a 15 años de prisión por complicidad en el asesinato de su esposo, Abdollah. Primero deberá cumplir la pena de cárcel y posteriormente su sentencia indica que será lapidada. Desconocemos las fechas, pero podría ocurrir en cualquier momento.

FATEMEH. Fue condenada a muerte por lapidación por mantener una «relación ilícita» con un hombre. La causa está siendo examinada por el Tribunal Supremo.

ASHRAF KOLHARI. Su ejecución estuvo a punto de llevarse a cabo en verano de 2006, pero fue suspendida. Sin nuevas noticias.

ABDOLLAH F. Este hombre se sabe que se encuentra encarcelado y condenado a muerte por lapidación.
Esto es un informe de amnistia internacional.

1 comentario:

Ángel Encinas Carazo dijo...

Bueno, Aída, ya veo que has seguido con tu blog, y con temas realmente importantes. Ya he tomado nota de la lectura también.
Si sigues escribiendo, te visitaré.
Un saludo cordial. Ángel